La gota de rocío

del cielo se cayó
y en ella el amor mío
la carita se lavó.
Pero era tan temprano
que no salía el sol
y se helaron las manos
y mejillas de mi amor.
Creí que las estrellas
la iban a buscar
y que en su cara bella
se ponían a jugar
me dijo: tengo frío,
acércame calor
y fui con tanto brío
que encendí su corazón
y mientras la besaba
me dijo en un temblor:
esto es lo que faltaba
para que saliera el sol.
Oh, gota de rocío
no dejes de caer
para que el amor mío
siempre me quiera tener.
«Tríptico», 1984.

1 comentario:
Ya era hora...
Hace tiempo que ojeo tu espacio y me llega a dar lata de lo abandonado que está, por todas las cosas que uno se pierde de ti, porque escribes bien y porque es una forma de mantener la amistad a distancia.
Un abrazo!
Saludos.
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